Rubén Pérez busca final histórica

Leganés vive un sueño que puede tener episodio buscando matrícula de honor.  Garitano ha sido capaz de formar un bloque compacto donde cada pieza conoce su rol a la perfección. Eliminaron al Real Madrid con todo merecimiento siendo capaces de conquistar el tempo blanco sufriendo lo justo. Las señas de identidad responden a un patrón de fútbol agresivo donde la presión ahoga sobre todo en la zona ancha. Por ejemplo, frente al Sevilla no sufrieron demasiadas ocasiones de gol bloqueando el gran arsenal ofensivo del conjunto de Montella. Sin duda, el gran éxito también se explica por el gran rendimiento de la mayoría de sus futbolistas que han encontrado hábitat ideal en Butarque.

Rubén Pérez tras años viajando por diversas ciudades de España ha vuelto a tirar de oficio en Leganés. Ha sido importante en casi todos sus equipos, los grandes conocimientos defensivos destacan entre las virtudes que le han llevado a consolidarse jugando en la élite.  Garitano tiene confianza ciega en el canterano rojiblanco porque imprime carácter ganador al equipo. El futbolista sevillano con pasado bético será un pilar fundamental intentando reducir el impacto de Banega o «Mudo» Vázquez. Trabajando intensamente ha sabido exprimir al máximo sus virtudes y minimizar los fallos. Ejemplo de oficio, pasión y bandera que luce Butarque con orgullo.

Los buenos jugadores hacen mejores a los demás. Parece un tópico de bar, pero la incidencia en sus compañeros mide en gran medida el rendimiento de cada futbolista. Gabriel Pires o Eraso, grandes beneficiados por la función de escolta que ejerce nuestro protagonista. Rubén Pérez juega a pocos toques, no se centra en hacer pases imposibles y asegura la pelota ya que un pase fallado puede finalizar en gol.  Analizando sus recursos también resulta necesario destacar la gran fiabilidad exhibida cuando hay jugadas a balón parado. En resumen, como dirían los nuevos analistas de fútbol, mediocentro posicional que abarca bastantes facetas del juego.

Pase lo que pase nadie podrá olvidar la gesta del Leganés. Nunca habían disfrutado la posibilidad de jugar cuartos de final en Copa y están cerca ( o lejos) de coger billete rumbo a la final. Rubén firma estadísticas grandiosas (supera la media de intercepciones o bloqueos en Liga) y no es fruto de la casualidad. Empuje, garra y corazón representan el DNI que ha llevado al Leganés a soñar despierto. La humildad y el esfuerzo diario permiten hacer lo posible metas que parecían imposibles. Rubén Pérez llega justo a tiempo buscando la felicidad por una afición que bien merece una alegría.

 

 

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