¿Otra vez a prueba el estilo?

La plantilla del FC Barcelona recibió en el verano a un Rey, ahora en enero, a un príncipe. Una Monarquía que “amenaza” la estabilidad de un ADN ya legendario dentro del rectángulo verde, al menos tras un rápido análisis más del físico que del talento. Vidal se ha ganado un puesto como titular casi indiscutible junto a Busquets y a Rakitic; y que conste, Arturo es más que músculo en la medular, enviando a Coutinho a disputar su lugar con Dembélé y al joven Arthur a tener tanta paciencia como su fútbol.

Por su parte, el “9” que nadie esperaba, Kevin Prince Boateng, desea alargar su estancia en la Ciudad Condal más allá de lo pactado en el papel, hasta junio según el contrato en un principio. De sus condiciones atléticas pocos dudan, incluso de su entrega, carácter, pero para ser recordado en Can Barça de manera positiva, necesitará mucho más que eso. Por encima de todo, goles. Esos que dejó por hacer Paco, también Munir, sin obviar a Malcom, a quien dicha responsabilidad no le debe ser esquiva y no ha sabido cumplir. Luego, tiempo para su show. De no ser en este orden, la fanaticada culé, Bartomeu y Ernesto Valverde estarán rezando para que no pase nada con la rodilla de Suárez.

El mayor aval que trae el futbolista que es internacional con Ghana son los 10 goles y 4 asistencias de la temporada 2016-2017. Vestía por aquel entonces los colores de la UD Las Palmas, lo dirigía el siempre bien ponderado Setién, a quien dicen que el txingurri llamó para preguntarle su opinión sobre Boateng. La evaluación del actual DT del Betis fue de tener en las filas azulgranas a un futbolista de garantías. Claro, no será al entrenador verdiblanco a quien le pedirán explicaciones si la contratación deriva en un fracaso.

Con 10 clubes a sus espaldas, las otras campañas con mejores prestaciones para Kevin Prince fueron con la chamarreta del Schalke 04 en la 2013-2014, temporada en la que anotó 6 dianas en la Bundesliga. En esa misma competición, pero con el Eintracht Frankfurt, realizó 6 perforaciones en 31 encuentros el pasado curso. Si me dejo llevar por la hipótesis, puede que con el Sassuolo hubiera finalizado la 2018-2019 con cifras similares o algo superiores, pues antes de hacer las maletas, andaba por 4 goles en 13 partidos.

Números a un lado, Boateng mostró en su debut con el conjunto blaugrana que el trabajo de adaptación aún tiene un camino extremadamente largo. De por ´si, nunca ha destacado por poseer un fútbol asociativo más allá de lo básico. Sin él, su vida como culé será más complicada, pues el delantero centro barcelonista no es de los que sobreviva ganándose el salario desquiciando a los zagueros rivales. Luisito lo hace, principalmente cuando el duelo toma otros cauces, pero entiende la filosofía, sabe donde colocarse para recibir de Leo o Alba, algo que no se aprende en seis meses. Sin mucho rodeo, veo errado el fichaje del que heredó el dorsal 19, un joven con proyección parecía ser lo más indicado, ya que al final de las cuentas, habrá que ir a por uno. Los nombres existen, aunque también las discrepancias. Puede que tampoco Dolberg, Matheus Cunha o Jovic hubiesen sido la solución inmediata, pero a otros plazos, tal vez. El tiempo dictará sentencia.

@cronicarian

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Acerca de Arian Alejandro

Analista del programa El Balonazo de la emisora Radio COCO. Comento de Fútbol Internacional en Tribuna Deportiva y de Fútbol Cubano en Deportivamente y Cubavisión Deporte. Redacto para las Webs VIP Deportivo, Comuniate.com y Más Que Goles. Creador del Canal de Twitter En El Corner

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