Historias del Alba: Capítulo 49. Especial 60º Aniversario Carlos Belmonte (IV) «El primer partido de Albacete en Primera…sin jugar el Albacete»

De regreso con esta sección, os cuento como y quién financió las vallas metálicas que «decoraron» el Carlos Belmonte hasta 1998.

Esta semana en historias del Alba volvemos con los artículos-homenaje al Estadio Carlos Belmonte. En este capítulo, nos centraremos en partidos de otros equipos que se han disputado en el recinto albaceteño. Nos vamos con nuestra máquina del tiempo al 27 de Abril de 1981 

Ultima jornada de la 1980/81: Real Madrid y Real Sociedad se disputan la Liga. Acabarían ganando los donostiarras en el último minuto, en su partido ante el Sporting. El gol de Jesús Mari Zamora permitió a los ‘txuri-urdin’ conseguir su primera Liga. 

Pero no nos vamos a centrar en ese partido, sino en un intrascendente Atlético de Madrid- CA Osasuna. Ambos equipos ya habían logrado sus objetivos: El Atleti jugaría la Copa de la Uefa, al ser tercero con 42 puntos, empatado con el Valencia y ya sin opciones de conseguir la Liga. Mientras que Osasuna, ya estaba salvado desde dos jornadas antes. El partido en un primer momento, se debía de celebrar en el Vicente Calderón; pero unos incidentes acaecidos en un Atlético de Madrid-Real Zaragoza disputado el 5 del mismo mes hicieron desterrar a los colchoneros. 

No se produjeron incidentes dentro del Estadio, como los entendemos hoy, pero si que hubo momentos de gran tensión. 

Los causantes de tales momentos, fue el polémico arbitraje de Álvarez Margüenda. Tras varias controvertidas decisiones, el público empezó a discutir la labor del colegiado. Los aficionados colchoneros pensaban que Álvarez Margüenda buscaba beneficiar al Real Madrid en la lucha por el título. Al final, el título se fue para Euskadi. Sin más preámbulos, vámonos a ese 27 de abril de 1981. 

Como ha he indicado hasta la saciedad, se jugaba un Atlético- Osasuna intrascendente en la última jornada. Así formaron ambos equipos aquella tarde. 

Por parte de Atlético de Madrid, jugaron: Belza; Fraguas, Balbino, López, Julio Alberto; Ruiz, Bermejo, Prieto; Marcos, Mínguez y Pardeza. Entraron de cambio: Julio por Prieto en el 85’ y Pedro Pablo por Marcos en el 88’ 

Por parte del Club Atlético Osasuna jugaron: Vicuña; Goñi, Lecumberri, Lumbreras, Mina; Bayona, Dioni, Iriarte; Rández, Azcona y Martín 

Arbitró el encuentro, el famoso colegido Joaquín Ramos Marcos, que tuvo una mala actuación. 12000 espectadores presenciaron el encuentro, lo que derivó en unos ocho millones de pesetas de recaudación para el club. 

El partido se disputó dos horas antes del Albacete Almoradí del grupo VII de la Tercera División. Recordemos que la Federación de Castilla La Mancha no se creó hasta 1986, y este grupo de Tercera División corresponde al Antiguo Reino de Murcia. 

El enviado especial de MARCA Raúl J. Santidrián tituló: “Deplorable simulacro” 

“Si lo que pretendían esta tarde los aficionados que se han dado cita en el Carlos Belmonte, era disfrutar con el fútbol… puede que lo hicieran con el Albacete-Almoradí que se está disputando ahora mismo. 

El fraude del primer partido de Primera que se ha visto en Albacete ha sido mayúsculo. Tanto alboroto levantado, tantos ánimos exaltados y tanto ambiente de gala… para nada. Toda esta historia para concluir el Campeonato lejos de Madrid, se ha desvanecido con estrépito en el momento en el que Ramos Marcos daba inicio al partido. Por fortuna se terminó el insoportable fútbol- si es que se le puede llamar así- sin el menor incidente. No tuvieron que entrar los camilleros a llevarse a nadie por síntomas de bostezo profundo. Los de esta tarde en Albacete, pasará a la Historia por dos motivos: por ser el primer partido de Primera que se disputa en la ciudad, y por el lamentable espectáculo. 

Prácticamente nadie tenía la preocupación de ver como la pelota saltaba cuál liebre por el paupérrimo estado del césped. 

Tanto seguidor rojiblanco venido desde Madrid con bufandas, gorros y banderas plegadas para despedir el año, dieron paso a un Atlético irreconocible. Sólo el público jaleaba cuando marcaba alguno de los cuatro equipos que jugaban en Gijón y Valladolid (Real Sporting-Real Sociedad y Real Valladolid-Real Madrid). Noventa minutos en Albacete en dónde ni siquiera hubo gritos de ánimo, de desprecio. Fue un partido amorfo, dónde parecía que ninguno se jugaba nada y que todo quedaba reducido a cubrir el expediente de la manera menos cansada posible. 

Tiene delito que el Atlético, que según el calendario era el local, no saliera a intentar ganar desde el inicio. En vez de eso, intentó subir la pelota más mal que bien y trató de hacer algunas cositas, eso sí sin conceder ningún gol. Con eso quedaba resuelta la papeleta. A caminar por Europa, sin dar la talla de equipo de peso. La actuación de hoy hubiese sido abroncada en el Manzanares por esa falta de interés en todos sus jugadores. 

Si la defensa ha sacado la pelota como ha podido, ha sido quitándosela de encima más que enviándola al centro del campo; el partido parecía estar parado. Marcos quería ser el hombre-espéctaculo en Albacete, pero tenía de compañeros a Mínguez y Pedraza, ambos todavía jóvenes, como para intentar superar una defensa de cuatro defensas prestos para no dejarse sorprender. 

Ha sido este un Atlético que ha dominado a Osasuna, pero sin pasarse. Tuvo más tiempo el balón en su poder, y sólo Pedraza en el 38,’ tuvo algo de cierto peligro al enviar el balón al palo. 

Un partido de guante blanco. Ni un mal gesto. Osasuna se limitó a que el rival hiciera lo que pudiera y los navarros sólo aguantaron. Cuando tuvo el mano de la situación, fue incluso mejor que la de los colchoneros, sin contar con las oportunidades de gol, dónde también llevó ventaja. 

Dioni, en una de sus clásicas tardes, hizo lo más difícil, adonándolos con quiebros y de tanto colocar la bola… la envió fuera a los 44’ 

Azcona perdió un tanto al poco de regresar del vestuario, cuando lo más normal hubiese sido con la portería. López metió la cabeza a centro de Martín y se estrelló contra el larguero para susto de Belza. Osasuna cometió menos errores, pero su objetivo no era anotarse la victoria. 

Aquí no ha jugado nadie. Ha sido un fútbol de patio de colegio, con constantes entregas al rival ya estuviera cerca o lejos, sin ningún intento serio de poner orden. Rebotes y más rebotes hacían que el balón fuera a saque de banda rápidamente porque las dimensiones del terreno serían las mínimas reglamentarias. Y ni un milímetro más. 

Un saque de puerta hacía intervenir al otro portero. Y un balón al hueco, se perdía por la línea. Eso cuando lo hubo. 

Tanto barullo para nada. Se armó mucho ruido en la Víspera, pero las nueces eran escasas. Mejor hubiese sido que ambos equipos se hubiesen rendido, antes de empezar el simulacro. Como gesto de buena voluntad, el presidente del Atleti, el Doctor Alfonso Cabeza, financió con la recaudación de la taquilla, unas finas vallas metálicas que “decoraron” el Estadio hasta 1998. Pero esa, como digo siempre, es otra Historia 

PD: No he podido encontrar imágenes de este partido, pero sí he encontrado imágenes del Atleti-Real Zaragoza, dónde se produjeron los “incidentes”. comentados. Mucho arroz para poco pollo. 

Reseña de los «incidentes» publicada en el Diario «El País» (07/04/1981)

 

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