Florentino no pierde la calma

 

Prometió a Figo, lo trajo. Habló de Mourinho, Benzema, Kaká y, claro, Cristiano, los trajo. Sonaba Bale después de grandes temporadas para el Tottenham, lo trajo. Vinicius Jr y Rodrygo eran promesas brasileñas que apuntaban al Camp Nou, ahora se ven en el futuro Bernabéu. Así de rápida se resume la labor de mercado del presidente del Real Madrid, criticado por muchos, vitoreado por otros tantos, pero que tras “fracasar” en Europa con los galácticos, tres lustros más tarde presume de una dinastía formada en el 2014 con Ancelotti, luego gestionada de forma única por Zidane, otro emblema que también en su momento sucumbió a la tentación de la casa blanca.

Se fue el ángel, también el águila, incluso, el que pocos deseaban ver salir, a pesar de chiflidos y oportunistas reproches, el bicho, la bestia. El 2018 en su ecuador paralizó la fe madridista tras observar como cinco días después de tocar la gloria por tercera vez en Kiev, luego de Milan y Cardiff, Zizou decía adiós al banquillo merengue dos años y medio después de  su sorpresivo nombramiento, que sólo aportó felicidad, dentro y fuera de la cancha. La noticia desató rumores y especulaciones en todos los idiomas, en todos los medios. Pérez no se pronunciaba, mientras Conte, Low, Tite, Guti y Pochetino se iban pasando el testigo del descarte, hasta que apareció la bomba Lopetegui. El mundial casi arrancaba, con España como una de las grandes favoritas, pero la idea de Florentino era continuar con su planificación. Buscar un DT confiable, de prestigio dentro del vestuario blanco, que además y no menos importante, contribuyera al tradicional anhelo de españolizar el club, fichajes deslumbrantes  aparte.

Puso a un costado la crisis de la selección, culpables a un lado, se evitó la cláusula de Julen y, a trabajar. Él sabía que los problemas no terminaban ahí. La figura referente de la última década en Valdebebas volvía a estar enfadada, razones comprensibles, pero en el plan del presidente se contabilizaban pérdidas de tal magnitud. No quería culebrones, ni despedidas abocadas al sentimentalismo, más bien todo se enrumbaba a la formalidad que le caracteriza, carta de ambas partes y negocio cerrado. Pérez está consciente de que se juega el puesto si pos la era Cristiano la entidad que maneja pierde terreno en la carrera por todo que inicia cada septiembre. La situación sería más dramática si no estuviese al mando de la operación, cambio de ciclo, Florentino, el hombre que ya entra a los despachos con la corbata  acomodada. Es cierto que la tarea se muestra confusa en medio de la inflación que provocaron Neymar y el PSG, pero se agarra nuevamente a su poder de persuasión, a su envidiable templanza y mantiene de momento las líneas trazadas.

Mientras los representantes se frotan las manos, él ha presentado a Odriozola, recibió a Vinicius y le dijo hasta pronto a Achraff. A la espera, Hazard, Mbappé, Neymar, Kane y todos esos que un día profesaron idolatrar al Real Madrid y hoy desean cambiar de aires, formando parte de los reyes europeos. En casa, Bale aguanta agazapado, creyendo que podría ser su último tren para brillar sin sombra vestido de blanco. No olvidar la espera de la definitiva explosión de Asensio, apuesta que no debería caer en saco roto, por precio y principalmente, por calidad. Eso sí, contrataciones tendrán que haber y él lo ha dejado claro. “Llegarán fichajes ilusionantes”, viniendo la frase de Florentino, las dudas se apagan. Al menos par de cracks mundiales pisarán el verde del Bernabéu en busca de una misión imposible, aunque marcada en el calendario, temprano o tarde, tapar la ausencia del último gran 7 merengue.

Eden apunta en el 99% de las quinielas, pero no podrá entrar solo, urge un matador, aunque en esa zona las opciones tienen cuota extremadamente restringida, a la hora de vincular el 9 y el Madrid. Pérez no quiere repetir el episodio veraniego del Barcelona en el 2017, por lo que se aferra a la paciencia y a las matemáticas. Una ecuación tiene en su cabeza: Años sin gastar en grandes figuras, la mitad de lo pagado por Ney recibido por Ronaldo y los precios, escalando en una espiral incesante, queriendo entonces no caer en locuras, pero siempre cumpliendo sus promesas, como de costumbre.

 

- Síguenos en Twitter e Instagram y no te pierdas ningún detalle.

Acerca de Arian Alejandro

Analista del programa El Balonazo de la emisora Radio COCO. Comento de Fútbol Internacional en Tribuna Deportiva y de Fútbol Cubano en Deportivamente y Cubavisión Deporte. Redacto para las Webs VIP Deportivo, Comuniate.com y Más Que Goles. Creador del Canal de Twitter En El Corner

Ver todas las entradas de Arian Alejandro →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *