El resurgir del Málaga CF Femenino

Aún se oyen los ecos del “sí se puede” en la Federación Malagueña de Fútbol tras los agónicos partidos de final de temporada. Ver las cosas con distancia ha ayudado a gran parte de la base de este equipo a confiar en que merece la pena intentarlo de nuevo. Y es que los errores solo son oportunidades para empezar de nuevo, pero mejor. El paso por Liga Iberdrola dejó muchas heridas, pero el tiempo las ha ido cicatrizando. Meses de reseteo para afrontar lo que viene con la fuerza natural de un grupo más unido que nunca. Vuelve el Málaga CF Femenino y con él, el coraje y el corazón de sus integrantes.

Un amortiguador emocional

Lo que tenía que ser una gran y feliz experiencia en el paso por Primera, se convirtió en una agonía semana tras semana, cuando veían que no salían las cosas como esperaban. Un descenso que llegó en la última jornada y que se definió por pequeños detalles, aunque hubo motivos más profundos que hicieron llegar a dicha situación. Independientemente de las causas, el vestuario terminó muy dolido la campaña, pasando duros momentos que unieron a un grupo que se comprometió en el mismo césped a luchar por volver.

Esa ansiedad y promesas en caliente debían enfriarse para ver todo con más claridad y no apresurarse hacia un objetivo que tenía que tomar peso y argumentos para cumplirse. El acuerdo que ya tenía Antonio Contreras con el Betis, obligó al Málaga a buscar a alguien que actuase de amortiguador emocional. Alguien que gestionara a un grupo roto y sobreexcitado, preocupado por lo que ocurría en la periferia del equipo, con el no ascenso del equipo masculino, circunstancia que evidentemente iba a repercutir en ellas. Una plantilla que anhelaba palabras de aliento, de fe, de solidez, de convencimiento para seguir creyendo en un proyecto del que formar parte. Una llamada de José Herrera, el elegido para ese fin, insufló la ilusión necesaria para volver a empezar.

La pócima del ascenso

Aunque desde el club insisten en buscar palabras que generen menos presión a las futbolistas como “regularidad”, la realidad es que, desde la afición, el término que más se repite es el de “ascenso”, a pesar de la mala salud con la que cuenta la estructura del club blanquiazul. Un nuevo proyecto que necesitará tiempo para madurar sin prisas ni plazos, pero que ilusiona.

Para lograr dicho objetivo, los encargados y encargadas de buscar los ingredientes de esa pócima del ascenso, han tratado de ajustarse a la realidad que vive el Málaga y plantear un designio que este año cuenta con muchas novedades. Atrás queda la estela del omnipresente Antonio Contreras, que hacía y deshacía a su parecer en diferentes parcelas. En la planificación de esta temporada se vive un ambiente asociativo, donde el nuevo míster, José Herrera, ha conformado junto a Mario Rueda, director y coordinador del femenino, un equipo técnico en el que todos y todas tienen algo que sumar en esas decisiones finales que tomará el técnico tinerfeño. A su lado, llega al primer equipo Nati Gutiérrez que tendrá funciones de segunda entrenadora y análisis del rival.

Ese camino hacía la profesionalización y tecnificación por áreas que nos quiere descubrir el entrenador, se debe a lo que aprendió en uno de los mejores clubes de nuestro país en gestión, como es el UDG Tenerife. Esa senda la ha iniciado con futbolistas que conocen muy bien lo que es el Málaga y que han apostado por continuar y volver a sentir alegrías tras un duro año. A ellas, se han unido jugadoras con experiencia en fase de ascenso y otras que por diferentes circunstancias no han gozado de los minutos que les hubiera gustado en Liga Iberdrola, pero que atesoran una calidad digna de primera división y llegan con ganas de reivindicarse. Además, se incorporarán jóvenes futbolistas de la fructífera cantera malagueña por la idiosincrasia que vive el fútbol femenino español, donde las sub 19 vienen derrumbando puertas.

La reconstrucción

Aún muchos se preguntan que con el verano tan convulso que se ha vivido en la entidad malacitana, cómo que en la sección femenina ha ido todo tan rodado. Y es que la buena sintonía entre el entrenador, director deportivo y la presidenta Hamyan Al Thani, unida a la buena predisposición de las nuevas futbolistas por llegar al Málaga y de las que ya estaban por quedarse, han facilitado el proceso. A pesar del descenso, el nivel mostrado por varias jugadoras supuso que varios equipos de primera les llamaran durante este periodo vacacional para hacerles contrato. Algunas de ellas decidieron aceptarlo, pero otras optaron por seguir vistiendo la camiseta blanquiazul, compromiso que valoran desde el club y la afición.

A la continuidad por contrato de Adriana Martín y las renovaciones de Pamela González, Ruth Acedo, María Farfán, Cristina Postigo, Encarni Carneros y María Ruiz se sumaban las llegadas de Carol González, Ayano Dozono, Inés Fernández, Noelia Gil, Claudia García, Ana Buceta, Cintia Hormigo, Judith Acosta y Edna Imade. La rápida planificación, hacía que el Málaga comenzase su pretemporada con todas sus efectivas disponibles, uniéndose además un gran número de canteranas, sobre todo en puestos defensivos. De hecho, la lateral Marina Gálvez formará parte del primer equipo tras convencer a José Herrera, un peldaño que también ha subido Arantxa Medina, sin duda una de las perlas que guardaba las inferiores. También entrenaron con “las mayores” Lucía, Águeda, Judith Ledesma, Lorena Herrera, Luisa Olmedo y Yoli Peche. Muchas de ellas se han enfrentado a varias rivales que conformaran la Reto Iberdrola, al haber disputado con el filial la ya extinta segunda división. En total 7 futbolistas que forman parte de la base de este equipo, más 9 fichajes y la llegada al primer equipo de 2 futbolistas del filial.

Donde más se ha reforzado el equipo ha sido en posiciones ofensivas, priorizando la polivalencia de las jugadoras, su movilidad y dinamismo. Solvencia en portería, mucha juventud en defensa, experiencia en la medular y versatilidad arriba. Quizás donde vayan a existir más dificultades sea en las posiciones de central, ya que la plantilla solo cuenta con dos en esa posición (Ruth y Postigo), por lo que se intuye que Luisa Olmedo, Yoli Peche o Águeda van a ser muy habituales en las convocatorias del primer equipo.

La nueva Reto Iberdrola

La reestructuración del fútbol femenino en España, o más bien, la creación de las nuevas competiciones, ha supuesto un gran salto de calidad en la segunda categoría, llamada ahora Reto Iberdrola. En ella, 32 equipos divididos en dos grupos, buscarán precisamente ese reto del ascenso, que solo dos de ellos lograrán. El criterio territorial divisorio, nos deja un grupo Norte y otro Sur, del que será parte el Málaga junto a 15 equipos más. Quien quede primero en cada zona será el equipo ascendido, mientras que los dos últimos descenderán a la también nueva, Primera Nacional, donde estará el filial malaguista.

El paso de las jornadas nos irá mostrando los candidatos a ese primer puesto, pero ya podemos anticipar quienes van a ser los rivales más duros para conseguir el propósito del retorno. Dos viejos conocidos como el Santa Teresa de Badajoz y el Granada CF, intentan perfeccionar cada año una plantilla competitiva para alcanzar la élite en España. Un gol separó a las extremeñas de superar al CD Tacón en el playoff de esta pasada temporada. No pudo llegar a él el Granada CF, aunque no por deméritos, ya que la polémica decisión de incluir al Juan Grande las privó de poner la guinda a una gran temporada. Dos proyectos fuertes que tendrán que competir este año con el Fundación Albacete que acompañó al Málaga al descenso. Otros equipos como el Villarreal o el Alhama, se están reforzando bien para intentar dar la sorpresa a los a priori, favoritos.

La particularidad de la nueva competición nos marca la presencia de varios filiales que no pueden ascender a pesar de ser clubes potentes que serán duros rivales en el camino de los equipos nombrados anteriormente. Otra de las novedades es la inclusión de los clubes insulares en el grupo Sur, que este año tendrán que medirse lejos de casa a equipos con los que no están habituados a enfrentarse, más allá de los playoffs.

Una Reto Iberdrola que podrá disfrutar de la llegada de grandes futbolistas como Adriana Martín, Sandra Ramajo, Ana Buceta, Marta Pérez o Noelia Gil, entre otras. Nombres que dan muestra del salto de calidad de la nueva competición, además de la presencia de muchas joyas de las inferiores de la selección española como Jana Fernández, Sara Carrillo o Aixa Salvador.

Superarlas será el reto que se marcará este renovado equipo, en el que se apuesta más por hablar del camino que del final, quitándose la presión que quizás les jugó una mala pasada la temporada anterior y volver a tener la paciencia y la seguridad en sí mismas para sacarse esa espina. Dicen que el primer paso quizás no te lleve donde quieres ir, pero te saca de donde estabas y la sensación es que estas jugadoras tienen muchas ganas de darlo, saliendo al césped del Vivero para enfrentarse al Santa Teresa.

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