Córdoba Femenino: crecerse en la adversidad

Los deportistas levantan admiración en todos los rincones del mundo. ¿Por éxito? ¿Por fama? La realidad es que la naturaleza emocional y empática del ser humano hace que estos se fijen más en capacidades personales como la determinación, valentía, superación o la resiliencia. Hace días que veíamos como Roberto Bautista afrontaba una de las semanas más complicadas de su vida rindiendo a su mejor nivel. Nosotros queremos contar la situación de otras profesionales que luchan cada día contra la adversidad, el ostracismo y la soledad de quien sabe que tiene que hacer el doble para demostrar que el fútbol es su trabajo.

Quizás ellas no quieran ser referentes de nadie, pero es inevitable declarar nuestro respeto y admiración a cada una de las futbolistas que componen el Córdoba Femenino y os vamos a explicar detalladamente el por qué.

 

Testigos de su honor y ética de trabajo

Hace unos días, tuvimos la suerte de presenciar el derbi de la Reto Iberdrola entre el Córdoba y el Málaga en la ciudad deportiva de la provincia califal. Y pudimos comprobar y comprender mucho de lo que ocurre en el club blanquiverde desde hace meses. Tanto lo bueno, como lo malo.

La euforia desmedida de un gol y la sonrisa apagada a la finalización del choque. La adrenalina y la profesionalidad hacen que, durante los 90 minutos, las guerreras del Arcángel (aunque lo pisen poco) peleen cada balón como si fuera el último. Tras ellos, recae el peso de la realidad que viven y sufren cada día. Se han convertido en el orgullo de una ciudad por la forma en la que brillan en la oscuridad que vive el club cordobés por culpa de sus pésimos gestores.

Para ver el encuentro, tuvimos que ir al último campo de dichas instalaciones, el único de césped artificial y con animales de por medio. Unas simpáticas perras llamadas Chusa y Lola que campan a sus anchas por el terreno de juego cada vez que un balón rueda en él, y como cuenta uno de los trabajadores del lugar, ya son parte de aquello, algo que les ha traído más de un problema con las árbitras y las rivales, como en el partido contra el Levante B.

Las personas decimos más con el silencio, por nuestros gestos más que por las palabras. Ellas jamás han tenido una mueca de disgusto, una palabra más alta que otra, ni siquiera han dado declaraciones contando lo que les pasa. Todo ello llega después, cuando nadie las ve. De cara al público viven dedicadas a un trabajo y a la defensa de un escudo y un club que no está a su altura.

El Córdoba CF en peligro

El mundo del fútbol ya conoce desde hace meses la situación que vive el club cordobés. La reciente noticia del cambio de denominación por la venta de la unidad productiva del Córdoba al grupo Infinity, ha enfadado más a una afición que pasa los días con angustia por las noticias que salen a la luz de lo que están haciendo con el equipo de su vida. Para nosotros, sigue siendo el Córdoba CF y así nos referiremos a él durante estas líneas.

Su economía pende de un hilo. Esta semana se conocieron las denuncias de los futbolistas presentadas ante la AFE, además de problemas de logística en cuanto a los desplazamientos, que son subvencionados por empresas locales como PTV Córdoba. Además de los impagos a los futbolistas y empleados, hay deudas millonarias, denuncias… una situación que resquebraja al club y que repercute de manera directa a la sección más débil (aunque la más alta de categoría) debido a la apatía de su presidente con ella.

¿Pero realmente debería influir tanto en el Córdoba Femenino? Las cuentas nos dicen que no. La sección cuenta con un gestor, Miguel Romero (mano derecha de Jesús León) y un presupuesto independiente al de la entidad, debido a las subvenciones que ingresa a través de la Federación Española con la adscripción al programa de Reto Iberdrola (confirmado por el presidente de la Federación Andaluza, Pablo Lozano), por ingresos en derechos audiovisuales y demás patrocinios. En total, un presupuesto de 200.000 euros cubierto por todo lo explicado anteriormente. Además, La Liga otorgó una ayuda inicial de 100.000 el año pasado por la creación de la sesión.

 

De la gloria al olvido

Desde su creación, el Córdoba ha dado mucho que hablar en el panorama del fútbol femenino en España. Siempre llama la atención que un club con equipo masculino en su estructura se anime a apostar por algo que tiene una gran proyección de futuro. Y las blanquiverdes cumplieron con esa expectativa. Pero en un año han pasado a ser olvidadas por su propia entidad con prácticas que dificultan mucho las condiciones para competir. Para entender como ha ocurrido esto, os presentamos la cronología de lo sucedido hasta hoy.

Junio de 2018

La entidad blanquiverde anunciaba la absorción del AD Naranjo Femenino, un club femenino de referencia en Córdoba. Era una buena noticia que el club grande la ciudad apostase por el fútbol femenino, fijándose sin duda en la mejor cantera que había dentro de su delimitación. Magdalena Entrenas tomaba el mando de la nueva sección junto con Francisco Avilés “Peque” que era presidente del AD Naranjo. Ahí posó para la foto Jesús León, que enumeró muchas promesas que con el tiempo han sido vacías. También se atrevió a tirar de moral y cordobesismo para según él “inculcar los valores” que en la entidad prevalecían. Lo que no sabía es que las chicas que tenía delante tenían muchos más que él.

La Liga, responsable de las competiciones femeninas por aquel entonces, transfirió al Córdoba una cantidad de 100.000 euros como ayuda inicial e incentivo a la creación de dicha sección.


Marzo de 2019

Un empate del Sporting Huelva B, acompañado por el punto sumado por el equipo en Plasencia ante el San Miguel, confirmaban el ascenso matemático a la nueva categoría de la RFEF para la próxima temporada (segunda división del fútbol femenino español). Las futbolistas de Antonio Serrano “Chico” conseguían en su primer año de vida un ascenso fulgurante.


Mayo de 2019

Aún con la tristeza del descenso a Segunda B de su equipo masculino, los aficionados y aficionadas quisieron reconocer a las que mejor habían defendido sus colores durante esa campaña, habiendo conseguido el ascenso a una categoría semi-profesional. El Arcángel abrió sus puertas para recibir a sus jugadoras en el partido que les enfrentó al filial del Atlético de Madrid. El encuentro aglutinó a más de 7.000 personas en las gradas, entre ellas la alcaldesa de la ciudad, políticos del Parlamento Andaluz, Magdalena Entrenas y Jesús León. Todos posando para una foto que era histórica para el fútbol femenino de la ciudad.

El entrenador se mostró muy feliz por el homenaje de la afición y de las autoridades, pero lanzó un mensaje casi profético. Que todo ese apoyo que vivenciaron aquel día, no fuese estéril y siguiera para la próxima temporada, algo que con el tiempo no fue así.

 

En el mismo mes de homenajes y fotografías del éxito para la prensa, los y las futbolistas de las tres plantillas principales de la entidad, lanzaban un comunicado respaldado por la AFE anunciando que llevaban tres meses sin cobrar. El club acometió, por pura presión social, algunos de los pagos atrasados durante ese mes, con principal interés en el equipo masculino. Ellas no habían cobrado las primas prometidas por el ascenso, de hecho, ni siquiera su sueldo mensual establecido entre los 450 y 800 euros.


Verano e inicio de la temporada

Con salidas importantes de la plantilla a pesar del ascenso, al Córdoba llegaron otras futbolistas foráneas para elevar el nivel de un equipo cuyo objetivo iba a ser la consolidación en la nueva categoría y emprender el camino a Primera División en temporadas posteriores. Un plan atrevido que pronto constataron que no contaba con la solidez necesaria ni siquiera para afrontar con buenas condiciones la Reto Iberdrola. El salto de categoría obligaba al Córdoba a realizar cambios en las dinámicas del equipo para poder competir con garantías.

Cuando las futbolistas se presentaron a entrenar dieron cuenta de la temporada tan difícil que se les venía encima. Sin ropa ni material deportivo y con horarios infames debido a que todas las plantillas de categorías masculinas tenían que entrenar antes que ellas. Cuando terminaban a horas intempestivas, ni siquiera quedaba agua caliente. Ni hablar de los partidos amistosos, en los que no contaban con un autobús que las trasladase, teniéndose que organizar ellas mismas para desplazarse en coches particulares.

Sin cobrar y sin tener unas condiciones dignas para realizar su trabajo. Así comenzó la temporada para un equipo que debería hacerlo con la ilusión propia de poder disfrutar de una nueva categoría. Todo esto enrareció un clima que ya era complicado. Las filtraciones a la prensa, hicieron que Jesús León cesara de inmediato a Magdalena Entrenas y colocase a Miguel Romero como nuevo responsable de la sección. Una de sus primeras decisiones fue la destitución de Antonio Serrano “Chico” como entrenador debido según él a “discrepancias con las jugadoras y su propio cuerpo técnico”. Su lugar fue ocupado por su segundo, Manu Agudo. Todo esto a pocos días del estreno del equipo frente al Valencia B.

Llegó el primer partido en el que ni siquiera les dejaron defender los colores que tanto respetan y les enorgullece vestir. El club no les proveyó de las camisetas oficiales de la temporada hasta la jornada 4 ante el Collerense. De mientras, tenían que enfundarse las camisetas naranjas usadas por el equipo masculino en pretemporada.

Pero uno de los aspectos más indignos fue el no disponer de un fisioterapeuta a tiempo completo para atender a profesionales que entrenan cuatro días por semana y un día de partido. Laura Díaz, hasta ahora futbolista de la primera plantilla, se ofreció a ejercer como tal, pero solo le ofrecían un contrato parcial. Las jugadoras así no podían recibir la atención que requería tal carga de trabajo y empezaron a sufrir lesiones musculares debido a las sobrecargas, algo que algunos ingratos aficionados interpretaban como tretas para evitar jugar sin cobrar, cuando las lesiones eran totalmente reales.

Aun así, Manu Agudo aseguró al cordobesismo que este equipo iba a competir todos los partidos y contra todos los equipos”. Todo ello a pesar de ser invisibles para la entidad.


Actualidad

En Octubre se empezó a cobrar algunas nóminas atrasadas, pero de manera muy lenta, algo que no solucionaba los impagos de los alquileres de las futbolistas foráneas, llegando incluso a tener dificultades económicas para llevarse el pan diario a la boca. Esta noticia despertó de su letargo a una afición que iba a llevar a cabo iniciativas para ayudar a las suyas. La plataforma “Córdoba Somos Nosotros” que aglutina a decenas de peñas, recaudó algo más de 1.100 euros que fueron íntegramente para las jugadoras.

Manu Agudo está empezando a dejar atrás ese discurso conciliador debido a que todas las promesas de las reuniones que tienen con los enviados del señor León, son burdas mentiras. Ya ni siquiera pueden entrenar en la ciudad deportiva ya que han cortado la luz por impagos. El Ayuntamiento de Almodóvar les está cediendo unas instalaciones municipales e incluso tienen el detalle de proporcionarles la merienda.

Resiliencia y mucho fútbol

Pero ya es hora de que hablemos del balón en este artículo y destaquemos la excepcional temporada que están haciendo estas futbolistas contra viento y marea.

Quien haya visto al Córdoba se habrá dado cuenta al instante de las premisas de este equipo. Intensidad, mucha voluntad, líneas muy equilibradas y Mery. La delantera catalana es sinónimo de goles importantes, y es que el club cordobés rentabiliza al máximo los tantos que anota. Es el segundo equipo menos goleador de la categoría (10 goles) pero ha obtenido con ellos 20 puntos que le hacen estar en la quinta posición y solo seis puntos del líder.

La rentabilidad de sus goles le hacen sumar siempre lejos de su feudo donde solo ha sufrido una derrota (de hecho la única de la temporada) y ante el Granada, algo que es asumible. Pero en casa se hacen gigantes. Todo han sido victorias excepto los dos empates contra rivales recién descendidos como el Fundación Albacete y el Málaga. Este Córdoba es un hueso muy duro de roer.

Carmen Gordillo es una de las porteras con mejor estado de forma de la categoría. En defensa Kerlly es indiscutible líder poniéndole mucho corazón y orgullo a lo que hace. Junto a ella Yanire Ruiz. La japonesa Minori, que la temporada pasada apenas contó para el Málaga, está completando un gran inicio de temporada con el Córdoba donde ha sido titular todos los partidos en esa banda derecha. Los otros puestos defensivos van alternando entre Elena Muñoz, Lara, Lidia y Hamidouche. En la medular hay alternancia entre Elena Fuentes, Cristi Medina y Encarni, que se está volviendo la ídolo de una afición entregada, y Ocón que es la que más titularidades ha tenido en esa parcela. Arriba Sofía Melchor y Michi trabajan para que Mery golpee una y otra vez. En siete partidos lleva 5 goles, pero una lesión muscular (probablemente debido a los problemas para ser atendida por un fisio en su día a día) le sacó de algunos partidos, que fueron resueltos por sus compañeras con holgura.

Unos resultados que contrastan de manera brutal con las condiciones con las que entrenan cada día. Por eso es de admirar su rendimiento y su capacidad para dejar de un lado los problemas para realizar su trabajo y aquello a lo que aman. Defendiendo un escudo con el respeto y el orgullo que merece el sentimiento cordobesista.

Una afición que reconoce su entrega pero que debería acudir más a la ciudad deportiva a arroparlas y llevarlas en volandas cuando las fuerzas fallen, cuando el musculo tire más de lo normal, cuando a la cabeza venga la desmotivación por el ostracismo a la que se ven sometidas. Ellas luchan para que la afición este orgullosa. Las que no faltan casi nunca son las categorías inferiores femeninas, que entran al vestuario a hacer piña, asegurándole que de mayores, quieren ser como ellas.

Cada gol es un desahogo de rabia acumulada. Un monumento a la fe. Pura motivación intrínseca. Amor a los colores o simplemente por respeto a su profesión. Cuando sobrevuelan las dudas, solo les queda enfundarse el blanco y el verde para encontrar esa energía necesaria y afrontar la adversidad de forma constructiva.

La cometa cuando el viento en contra es más fuerte, se eleva más alto aún. Eso parece ser estar futbolistas, que piensan que rendirse es darle la razón a los que las dejan de lado. Y ni ellas ni su afición van a dejar que el Córdoba muera.

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Acerca de Lorena

Disfrutando y hablando de fútbol femenino.

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